Ana María Canela y José Ramón Álvarez. Delegaciones de Educación y Servicios.
Desde nuestro Ayuntamiento queremos hacer un agradecimiento público a los compañeros de CIAR por ayudarnos en la retirada de residuos peligrosos que alguien había dejado, de cualquier manera, en el recinto propiedad de la Hermandad de la Romería, o sea, en el terreno de Las Carrizosas.
Recientemente, se iba a celebrar en este terreno una convivencia de jóvenes de nuestro pueblo y parroquia, cuando un hermano de esta Hermandad alertó de que alguien había dejado cerca de la ermita restos de uralita y gomas de riego.
Volvemos a hacer una súplica al civismo y al sentido de la responsabilidad. No se pueden dejar residuos peligrosos en cualquier lugar, ni de cualquier modo. Hay que gestionar adecuadamente estos residuos peligrosos a través de gestores autorizados. Y, de ningún modo, dejarlos en cualquier lugar del campo, siendo este, además, un paraje frecuentado por nuestros jóvenes.
Los compañeros de CIAR, habiéndose enterado de lo ocurrido, y estando autorizados para con sus EPIs poder manipular estos elementos, se ofrecieron a hacer el trabajo de su retirada. Hay alternativas para excluir los residuos peligrosos. Dejarlos en las Carrizosas NO es una de ellas.
¡Gracias a la parte humana de CIAR!

